Más de 10 años de trayectoria artística. Cindy Mescco y Gonzalo Leandro forman Brochagorda, un colectivo que asume la cultura popular peruana como fuente de inspiración y exponen diferentes ideas. Espacio Cultural Cordillera tuvo la oportunidad de entrevistarlos y nos comentaron lo siguiente:

¿Cómo definen ustedes Brochagorda?

Gonzalo: Somos una microempresa cultural y creativa. Tomamos elementos andinos y de la cultura popular y los combinamos con una estética contemporánea. Hemos ido desarrollando nuestro estilo durante todos estos años.

¿Qué ideas compartían ustedes dos para poder formar el proyecto?

Gonzalo: Todo empezó en el 2013 cuando nos invitaron a pintar en un bar en Miraflores. Nos empezaron a preguntar cómo nos llamaríamos como conjunto. Mi papá antes me molestaba con que yo era pintor de brocha gorda, como a muchos otros estudiantes de arte. Decidimos darle vuelta a este significado. Cayó como anillo al dedo, porque en ese entonces nos dedicamos bastante más al muralismo.

Cindy: No pensábamos en formar un colectivo, simplemente coincidimos en algunos espacios.

Gonzalo: Todo fluyó. No pensábamos que este proyecto durara tanto tiempo.

¿Qué significa Brochagorda para ustedes?

Cindy: Creo que es un espacio, una alternativa. Como comentamos, no teníamos una expectativa de crear un colectivo en el futuro, solamente queríamos trabajar juntos porque coincidíamos en el mismo mensaje y contenido que queríamos transmitir. Nos complementamos profesionalmente por nuestras diferentes habilidades y así nos hemos ido desarrollando. Brochagorda, entonces, es este espacio que nos ayuda a explorar nuestros talentos, ya sea en el muralismo, investigación, ilustración, diseño e incluso en talleres que no hubiéramos hecho trabajando solos.

Gonzalo: Brochagorda nos ha motivado e incentivado a hacer muchas cosas que no hubiésemos hecho como artistas individuales. Muchas de estas cosas no las sabíamos hacer, pero con el tiempo las fuimos puliendo. Haber podido trabajar con instituciones grandes nos dieron la oportunidad de aprender y desarrollar metodologías, lo que nos hizo crecer. Brochagorda nos permitió también plasmar toda nuestra investigación que hemos hecho.

Cindy: Creo que trabajar en conjunto también nos ha hecho madurar de manera profesional, pues necesitábamos asumir nuestras responsabilidades y saber escuchar a tu compañero. Te ayuda a repensar tus ideas y tener un soporte.

Brochagorda, entonces, es este espacio que nos ayuda a explorar nuestros talentos, ya sea en el muralismo, investigación, ilustración, diseño e incluso en talleres.

¿Qué es lo que más destacan de todos estos años de Brochagorda?

Gonzalo: Destaco la experiencia que hemos obtenido y la capacidad de vivir del arte por más de 10 años. Hemos pintado murales, realizado talleres, desarrollado productos, expuesto en ferias, viajado a otros países.

Cindy: Creo que lo más valioso fue conocer gente con la que puedas aprender. Esto nos expone también a las críticas y consejos de los que uno mismo puede seguir mejorando. Conocer a otros artistas también te hace dar cuenta que puedes seguir creciendo. Amplía nuestra visión artística. Creo que tener 35 todavía sentir que tenemos mucho que aprender es lo mejor que nos ha podido dar Brochagorda.

Gonzalo: También destaco conocer a diferentes artistas con distintos estilos y forma de vivir. Al inicio muchos amigos artistas nos daban apoyo y nos aconsejaban bastante.

Cindy: Sí. Hemos tenido buenos amigos con consejos que nos han aterrizado, criticado y apoyado. Gracias a ello hemos podido tomar nuestras propias decisiones y crecer.

¿Cómo sienten que reinterpretan el arte de la cultura popular desde su perspectiva propia?

Gonzalo: Antes no era tan consciente de lo que estaba haciendo y en medio de qué proceso histórico estaba participando. La propuesta gráfica de elementos peruanos empieza con los dioses andinos de distintas culturas reinterpretados en un lenguaje contemporáneo. Son seres más de la naturaleza que lo que se ve en la visión cristiana. No son ni buenas ni malas. Hemos hecho una investigación para poder hacer estas gráficas.

Otro tema importante es el de los animales de poder. Hay una trilogía andina: el reptil uku pacha, debajo de la tierra; el felino kay pacha, el poder terrestre; y el hanan pacha que se encuentra arriba. Estos los combinamos con la cultura contemporánea. Por ejemplo, los tigres que se encuentran detrás de los camiones se anexan muy bien con la fuerza terrestre. Lo relacionamos con migrantes.

Cindy: Por las etapas de migración hay muchas personas que no conocen de la cultura tradicional, pero se pueden preguntar por qué si aquí no existen águilas o tigres, las personas se identifican con estos animales y se representan en la cultura popular. Estos elementos representan una lucha por salir adelante. Tenemos una mitología andina, pero la relacionamos con el proceso del migrante para salir adelante. Buscamos que la gente se pueda sentir identificada con la gráfica y sus elementos. La correlación es al final igual que lo que es la estética chicha. Construimos y deconstruimos nuestros símbolos.

Gonzalo: Frases como “la fuerza de mi cultura me mantiene en pie”, “no se gana pero cómo se goza”, que son frases populares que buscamos para pintar. También las costumbres como carnavalitos o las danzas son importantes para ser representadas.

Las personas se identifican con estos animales y se representan en la cultura popular. Estos elementos representan una lucha por salir adelante.

¿Cómo sienten que se ha desarrollado cómo ven la idea de la protesta en el arte, especialmente a partir de la cultura popular?

Cindy: En el proceso de creación de la cultura chicha no se creó con una idea de trasgresión política, se quería existir y sobrevivir. Los canales de desarrollo económico que los migrantes encuentran hicieron que ellos pudieran enseñarnos muchas técnicas de cómo progresar en el mercado a pesar de no tener visibilidad. Ha habido siempre un compromiso entre la gráfica chicha y la música. Se crea un lenguaje visual de esta masa migrante que se veía rechazada. Era inevitable que esta masa creara una contraprotesta para seguir desarrollándose. Si se le da la espalda a este proceso cultural, se va a generar este sentimiento de división. Creo que el Perú no aprende de esto y lo sigue repitiendo. Aunque muchos digan que la chicha, como ahora está en las galerías, no es arte popular, pasa que nos gusta el mensaje pero no el mensajero. Si vamos a transmitir ese mensaje no estamos reivindicando nada, sino creando una división. Muchos migrantes e hijos de migrantes no se quedaron solo ahí, se han desarrollado y queremos más espacios . Creo que también eso queremos hacer con Brochagorda, nos hemos ido desarrollando.

En todo lo que han vivido en estos diez años, ¿qué sienten que significa Brochagorda para su público?

Gonzalo: Hace poco estaba leyendo un artículo de una amiga que escribía sobre nosotros. Era un reconocimiento por nuestra presencia en ferias. Hemos creado una línea de productos con un tema que habla de identidad, tradiciones y cultura peruana. Me acuerdo vagamente el título del artículo como “objetos portadores de identidad”. Yo creo que en base a ese título la gente que consume nuestros productos lo ven así. Ven una gráfica innovadora, producto de la investigación y con un mensaje.

Cindy: Siento que no solamente vendemos productos sino que también contamos historias. Lo bacán de eso es que la gente reconoce, se identifica o nos dan sus propias historias de acuerdo a sus experiencias. Cada gráfica, si bien para nosotros los creadores tiene un contexto, de repente para otra persona puede tener otro distinto con el que se va a identificar. Eso nos llena y nos satisface de nuestro proyecto.

 

Fotografías: Archivo Brochagorda

Entrevista: Hiro Ramos